Así fue como aquel 28 de junio de 2002 en el departamento de Arauca, y en virtud de las garantía que ofreció personal de la Décima Octava Brigada, fue asesinado el periodista Efraín Varela, a manos de Andrés Dario Cervantes Montoya, alias “Chichi” paramilitar. Ese día todo estaba previsto. “Sobre las tres de la tarde timbraron al radio el que fue contestado por el Cabo Padilla. Era el Coronel Ortiz dando la orden de levantar el dispositivo porque iban a pasar los primos, es decir los paramilitares.”