Hoy 26 de Octubre mi padre estaría cumpliendo años y no puedo celebrarlo, me lo quitaron cuando tenía 11 años. Lo desaparecieron el 7 de febrero de 1.992 en Bogotá, cambiando mi vida y la de mi familia de una forma abrupta y violenta. Hoy trabajo por recuperar su memoria! Mi hermano y yo, como muchos otros en Colombia, somos hijos e hijas de militantes de la izquierda colombiana que han sufrido vulneraciones a sus Derechos Humanos como consecuencia de su actividad política. Somos Hijos e Hijas, que en medio de la guerra colombiana hemos sufrido, tanto sus causas, que identificamos más allá de sus aspectos armados, como sus consecuencias, desde el punto de vista de vulneraciones a nuestros Derechos Humanos, a través de los genocidios, las persecuciones, las masacres, los desplazamientos, la desaparición forzada, las torturas, los montajes judiciales, etc.
Somos Hijos e Hijas de un pasado que identificamos como una consecuencia de la guerra que hoy cada día es más cruda en nuestro país, por lo que consideramos la lucha por la memoria y contra la impunidad un derecho y un deber que nos incluye como generación, en nuestro presente y futuro, y nos hace Hijos e Hijas . Compartimos la idea según la cual, al sustentarse la política actual en el olvido impuesto, forzado, nuestra memoria se maneja según el interés de quienes hoy ostentan un poder ilegítimo basado en la vulneración a los Derechos Humanos del pueblo colombiano; a ello llamamos Política de la memoria (olvido), a esa forma en que se quiere reconstruir hoy nuestro pasado para legitimar el presente.
Con mi hermano trabajamos por recuperar la memoria de mi Padre, con ello reivindicamos los derechos a la verdad, la justicia y la reparación, asumimos de esta forma la lucha contra la impunidad en nuestro país.